top of page
excessive-force-bg.png

Uso excesivo de la fuerza

El uso excesivo de la fuerza por parte de los guardas penitenciarios es una violación grave de los derechos humanos. Nuestra organización está comprometida a que las personas que abusan de su autoridad respondan por sus actos y que se trate a los individuos encarcelados con respeto y dignidad y a defender la justicia en cada centro correccional.

Referencias

Hudson contra McMillian, 503 U.S. 1 (1992)

En 饾槒饾樁饾槬饾槾饾槹饾槸 饾槫饾槹饾槸饾樀饾槼饾槩 饾様饾槫饾様饾槳饾槶饾槶饾槳饾槩饾槸, la Suprema Corte de Estados Unidos debati贸 el uso excesivo de la fuerza contra individuos encarcelados y sus repercusiones constitucionales. En este caso, un recluso, Keith Hudson, aleg贸 que los guardas penitenciarios lo hab铆an golpeado brutalmente cuando estaba esposado y no representaba amenaza alguna. Los guardas argumentaron que sus acciones estaban justificadas para mantener la disciplina y el orden dentro de la prisi贸n. La Corte dictamin贸 que la Octava Enmienda proh铆be todo castigo cruel e inusual y que esto se aplica a casos de uso excesivo de la fuerza, aun si la v铆ctima no sufre lesiones graves. La consideraci贸n clave es si se ejerci贸 la fuerza de manera maliciosa y s谩dica para causar da帽o, en vez de para fines correccionales leg铆timos. En el dictamen se destac贸 que la protecci贸n constitucional contra un castigo cruel e inusual abarca a todas las personas, incluidas las encarceladas. 饾槒饾樁饾槬饾槾饾槹饾槸 饾槫饾槹饾槸饾樀饾槼饾槩 饾様饾槫饾様饾槳饾槶饾槶饾槳饾槩饾槸 sent贸 un precedente significativo porque ratifica que los guardas penitenciarios no pueden usar fuerza excesiva contra los individuos encarcelados, a modo de castigo o disciplina. Se destac贸 la importancia de defender derechos constitucionales y la dignidad de los reclusos y la necesidad de la rendici贸n de cuentas y supervisi贸n en centros correccionales para prevenir abusos de poder.

Wilkins contra Gaddy, 559 U.S. 34 (2010)

En 饾槥饾槳饾槶饾槵饾槳饾槸饾槾 饾槫饾槹饾槸饾樀饾槼饾槩 饾槑饾槩饾槬饾槬饾樅, la Suprema Corte debati贸 el uso excesivo de la fuerza contra individuos encarcelados y el nivel en que constituye una violaci贸n de la Octava Enmienda. En este caso, un recluso, Keith Gaddy, aleg贸 que un guarda penitenciario ejerci贸 una fuerza excesiva contra 茅l durante un altercado y le caus贸 lesiones. Gaddy aleg贸 que la fuerza usada fue maliciosa e innecesaria y que constitu铆a un castigo cruel e inusual, en violaci贸n a la Octava Enmienda. La Corte aclar贸 que, cuando los guardas penitenciarios usan una fuerza excesiva, la pregunta fundamental que nos debemos hacer es si la fuerza usada fue objetivamente perjudicial y aplicada con un estado mental suficientemente culpable. Destac贸 que la falta de lesiones considerables no significa autom谩ticamente que la fuerza se ejerci贸 de acuerdo con el precepto constitucional. En cambio, debemos preguntarnos si la fuerza usada fue innecesaria y deliberada y si excedi贸 lo que es necesario razonablemente para mantener el orden y la disciplina en un centro correccional. 饾槥饾槳饾槶饾槵饾槳饾槸饾槾 饾槫饾槹饾槸饾樀饾槼饾槩 饾槑饾槩饾槬饾槬饾樅 estableci贸 que, para confirmar la violaci贸n de la Octava Enmienda en casos de uso excesivo de la fuerza, un individuo encarcelado debe demostrar que la fuerza se us贸 de manera objetivamente perjudicial y que el guarda actu贸 con un estado mental culpable, por ejemplo, una intenci贸n maliciosa o negligencia temeraria por los derechos de la persona. Este dictamen ratific贸 el principio que los individuos encarcelados tienen garant铆as constitucionales contra un castigo cruel e inusual, incluida la protecci贸n contra el uso excesivo de la fuerza por parte de guardas penitenciarios.

Vector-Smart-Object2.png
logo_icon.png

© 2024 Copyright Prisoner Rights Information System of Maryland, Inc. (PRISM).

All rights reserved.

bottom of page